Por: rivaher28@gmail.com
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Otro cuestionamiento que surge es acerca de lo que entendemos normalmente por mundo, ¿será acaso la palabra mundo sinónimo de naturaleza?, ¿qué es exactamente el mundo? Son preguntas que vienen en este momento a mi mente, y a las que a través de presente escrito se tratará de dar respuestas.
Podemos afirmar que el mundo hace referencia a todo lo que nos rodea, a nuestro entorno natural, en otras palabras, el mundo hace referencia al entorno existencial en el cual se desenvuelve todo ser humano.
Ahora bien, lo importante es la forma como el hombre se relaciona con su entorno, de manera equilibrada, es decir, aplicando los principios de la ecología como una forma de cuidar, preservar, y perpetuar para las futuras generaciones el medio ambiente, así como las diferentes especies animales y vegetales que existen en la actualidad.
Es innegable que el hombre debe buscar su propio progreso, para ello es necesario, como hemos afirmado remotas reflexiones, que el hombre a través del desarrollo de la ciencia y la tecnología busque el desarrollo de sus potencialidades, pero debe hacerlo teniendo el cuidado necesario para garantizar lo que se ha denominado un desarrollo sostenible, en donde se garantice el sostenimiento del medio ambiente.
De ahí que se afirme que el hombre debe comprometerse con todo su entorno, no solamente con la parte ambiental, sino también humana, por lo que de preocuparse por sus semejantes, de hay que posturas ideológicas que afirmen que el hombre de buscar su propia salvación apartándose o alejándose del mundo, el actualidad no tienen cabida, pues se debe entender que la persona espiritual es aquella que está comprometido con la transformación de las estructuras de pecado, buscando una mayor participación de los ciudadanos en la búsqueda de su propio desarrollo, por medio de la llamada justicia social.
El hombre no es un ser aislado, el hombre por naturaleza vive en sociedad, necesitamos de los demás para poder sobrevivir, pero no solamente debemos mirar nuestra relación con los demás en términos de qué beneficios podemos sacar de los demás, sino querer movernos una verdadera conciencia de los valores éticos, morales y cristianos que forman parte de nuestra formación humana, social y cultural.
Por todo lo anterior, estimado lector, la invitación es a que nos comprometamos entre todos a buscar alternativas de solución a la diferentes problemáticas que estamos viviendo en nuestras sociedades, para de esta manera podamos construir una verdadera sociedad basada en una convivencia armónica, tanto con la naturaleza, como con nosotros mismos, pues de otra manera es una falacia, una fantasía hablar de desarrollo sostenible, de políticas ambientales, de una sociedad que busca un crecimiento equilibrado entre economía, ciencia, política, y desarrollo humano.
